Cuando sales a rodar, tus manos son de las primeras partes del cuerpo en reaccionar ante cualquier imprevisto. Por eso los guantes no son un accesorio de estilo: son parte del equipo básico de todo motociclista. Pero al momento de elegir aparece la duda de siempre: ¿poliéster o piel de oveja? Aquí te ayudamos a decidir.
Por qué usar guantes cada vez que sales
Además de proteger tus manos en caso de una caída, los guantes te resguardan del viento y del sol, y te dan mejor agarre y comodidad en trayectos largos. Un buen guante debe cuidarte sin quitarte control sobre el manubrio, la palanca y el freno.
Guantes de poliéster técnico
Son ligeros, cómodos y se adaptan bien a la mano. En SR Motos manejamos modelos de poliéster técnico, algunos combinados con poliuretano termoplástico, que incluyen protección de fibra de carbono en los nudillos y dedo táctil para usar el celular sin quitártelos. Son una excelente opción para el uso diario y para moverte por la ciudad.
Guantes de piel de oveja
La piel de oveja ofrece una sensación más clásica y flexible. Tenemos versiones lisas y ventiladas, también con protección de fibra de carbono en los nudillos y dedo táctil. Si rodarás en clima cálido, la versión ventilada te ayuda a sentir menos calor; si prefieres un acabado más limpio y tradicional, la piel lisa es tu mejor aliada.
Qué revisar antes de comprar
- Protección en nudillos: que cuenten con refuerzo, como la fibra de carbono.
- Talla y ajuste: el guante debe quedar ajustado, sin apretar y sin dejar holgura en los dedos. Manejamos tallas M, L y XL según el modelo.
- Ventilación: si rodarás bajo el sol, considera modelos ventilados.
- Dedo táctil: práctico para contestar una llamada o usar el GPS sin quitarte los guantes.
- Color y estilo: encontramos modelos en negro, negro con rojo, rojo con negro y verde con negro.
Cuál te conviene según tu uso
- Ciudad y trayectos diarios: poliéster técnico, por ligereza y comodidad.
- Clima caliente: piel de oveja ventilada.
- Estilo clásico: piel de oveja lisa.
Cuida tus guantes para que duren más
Límpialos con un paño húmedo y jabón suave, déjalos secar a la sombra y lejos de fuentes de calor directo. Sigue siempre las indicaciones de cuidado del producto.
